8 de Mayo de 2022 – La Esquina del Pastor

La Esquina del Pastor
Queridos feligreses:
Me gustaría agradecerles a todos los que vinieron a nuestra cena
“Sabor a México” el domingo pasado. Nos lo pasamos muy bien
socializando con los otros feligreses y disfrutamos de auténtica
comida mexicana! Un agradecimiento especial al Comité del
Ministerio Hispano que organizó el evento, ¡y a todos los que
trabajaron tan duro para que fuera un éxito! No solo asistieron más
de 100 personas a este evento social parroquial, sino que
recaudamos más de $4,500 para la construcción y amoblamiento
de nuestro nuevo ¡Centro Juvenil!
Durante mis últimas semanas aquí en Sta. Helena y Nuestra
Señora de las Cuevas, me gustaría abordar algunos temas que,
espero, afectarán la vida de este comunidad parroquial, y ayudarán
a la parroquia a fortalecerse. Estas son cosas que han estado en mi
corazón durante algún tiempo, y he tratado de trabajar en ellos,
pero cuatro años (y dos de ellos afectados por la pandemia) no fue
tiempo suficiente para abordarlos a todos.
Primero: como Católicos, estamos unidos por nuestra Fe
(expresada en el Credo, el Catecismo, y las enseñanzas oficiales
de la Iglesia sobre la fe y la moral), por nuestra participación en
los Sacramentos (especialmente en la Sagrada Eucaristía), y por la
oración. Pero estamos llamados a una unión de corazones y de
mentes como una familia, como el “Pueblo de Dios” peregrinando
por esta vida hacia la vida eterna del cielo. Esto se vive en
términos prácticos al ser formados en comunidades parroquiales.
La parroquia es nuestra familia espiritual, nuestra comunidad de fe
que es parte de la comunidad más grande de la arquidiócesis, y de
toda la Iglesia Católica.
No somos salvos como individuos autónomos. Somos salvos
como miembros de Cristo, unidos a Él en Su Santa Iglesia
Católica. Necesitamos apoyarnos el uno al otro en la oración, en
nuestro testimonio de fe, en el culto común y en ser la familia de
fe. Necesitamos unirnos, como parroquia, para socializar con unos
a otros, para formar amistades con aquellos que comparten nuestra
herencia común de la fe: la herencia que se nos han transmitido a
través de los santos y de nuestros antepasados en la fe. Debemos
ver a Sta. Helena como nuestro “Rancho Católico”, donde nos
ayudamos unos a otros en el camino a la vida eterna.
La cena “Con Sabor a México” del pasado domingo fue nuestro
primer gran evento “pospandemia como familia parroquial.
Tenemos nuestra Nieve Social anual próximamente en agosto, ¡y
necesitamos personas que se ofrezcan como voluntarias!
Necesitamos más oportunidades donde nos reunamos, como una
parroquia entera, o en grupos más pequeños como estudios
bíblicos, grupos de madres, grupos de hombres, grupos de adultos
jóvenes, etc. ¡Encienda el fuego de la vida comunitaria en esta
parroquia! Preséntese usted mismo a alguien en la parroquia que
no conoce, inicie una conversación, atraiga a otros a hacer
actividades contigo por el bien de esta familia parroquial!.
~Padre Ben

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